Tras mostrar interés y manifestar a la inmobiliaria que la vivienda de ochenta metros cuadrados encajaba con lo que tenía en la cabeza, la clienta concierta una primera fecha de visita. Esta transcurre con la sorpresa de encontrarse con un dossier que proporciona información adicional técnica y transparente, que materializa visualmente las expectativas de compra y las posibilidades de la vivienda; dos o tres dormitorios, con opción de un dormitorio principal con vestidor. La toma de decisión se hace de esta manera más consciente, pudiendo valorar un ratio euro por m2 con mayor rigurosidad, que acorta los períodos de negociación y focaliza el real interés del comprador final.

Testimonio de la clienta: “los planos y los renders en 3D me han hecho ver claramente las posibilidades reales del piso. Me ha gustado mucho la propuesta de tirar el tabique de entrada a la vivienda, que provoca actualmente una entrada oscura y poco amigable; en cambio la propuesta de tirar el tabique para que la entrada se inunde de luz natural me parece muy interesante. Y basta con ubicar un mueble separador para crear una zona salón-comedor independiente de la entrada”.