Una voz extranjera me pregunta al teléfono si soy yo misma. Contesto afirmativamente y la conversación se centra en el proyecto de 700 m cuadrados de edificio de nueva construcción destinados a un hostel en Barcelona y con una propuesta de diseño de interiores a realizar.
Un proyecto que ubica en planta baja, con una generosa zona exterior, las zonas comunes y unas plantas superiores destinadas a dormitorios y aseo.
Se decide apostar fuerte por la marca Barcelona, por un cromatismo que maride con materiales mediterráneos y naturales.
Desde un punto de vista conceptual el proyecto es una invitación al uso de los tres sentidos en la observación del mundo. Se habla de diversidad, de compartir, de encuentros. La edificación en vertical invita a adentrarse en distintos niveles de la ciudad y descubrir el pavimento o revestimiento que más lo caracteriza.